Quien tiene un control remoto viejo en casa, posee un tesoro: por qué y para qué sirve
¿Cuántos viejos controles remotos guardas «por si acaso»? No son basura, son capital técnico dormido.
El error: deshacernos de hardware obsoleto cuando pierde función original. La realidad: estos dispositivos ocultan piezas valiosas y usos inesperados para quien sepa mirar un poco más allá del plástico gastado y los botones sin logo.
He trabajado con desarrolladores que reparan plaquetas, integran emisores infrarrojos propios y hasta prototipan gadgets domésticos con placas de controles desechados. Montar un emisor para domótica o clonar señales IR es una tarea sencilla con componentes reciclados, ahorrando tiempo y presupuesto.
Tirar un mando es desperdiciar pequeños circuitos listos para nuevas utilidades. La «basura tecnológica» es, en muchos talleres, el mejor banco de pruebas y fuente de piezas. El sensor IR, el LED, la carcasa: todo reutilizable. La creatividad técnica no siempre demanda comprar lo último, sino entender el valor oculto en lo que otros descartan.
El costo de subestimar la chatarra electrónica es dejar pasar oportunidades de innovación real en casa y laboratorio. ¿Hace cuánto no abres ese cajón?
#ReciclajeElectrónico #HardwareCreativo #TecnologíaDoméstica #IngenieríaMaker